Desde tempranas horas de la mañana, de este 26 de diciembre de 2025, usuarios de la Nueva EPS realizaron una protesta pacífica en las puertas de sus instalaciones en Riohacha. La manifestación se llevó a cabo en la sede principal ubicada en la calle 14 #12A–121, donde las personas denunciaron graves fallas en la atención y la entrega de medicamentos.
Los manifestantes aseguraron que la situación no es nueva y que se ha venido agravando durante todo el año. Señalan demoras prolongadas, falta de información y cierres constantes de los puntos de entrega de medicamentos, lo que impide a los pacientes continuar con tratamientos esenciales para enfermedades crónicas y de alto riesgo.
Falta de medicamentos y riesgo para la vida
La problemática más denunciada es el desabastecimiento de medicamentos esenciales, incluidos tratamientos para diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas y patologías huérfanas. Muchos usuarios señalan que llevan meses sin recibir sus fórmulas, situación que los obliga a asumir los costos o a suspender tratamientos, poniendo en serio riesgo su salud y su vida.
Esta crisis también tiene un fuerte impacto financiero y operativo. La Nueva EPS mantiene deudas con clínicas, droguerías y proveedores, lo que ha provocado el cierre de la red de atención y la suspensión del suministro de medicamentos. Las alertas de la Personería y la Defensoría del Pueblo reflejan la magnitud del problema en toda La Guajira.
En espera de una respuesta

Alicia Rodríguez, afiliada a la Nueva EPS, expresó su preocupación por la falta de atención. Contó que desde hace tres meses no recibe su tratamiento para la diabetes y la hipertensión, a pesar de tener un stent en el corazón. Señaló que la negación de medicamentos es “jugar con la salud” y exigió una solución rápida.
La mujer, residente del barrio Aeropuerto, explicó que acudió primero a una droguería autorizada, pero estaba cerrada y no le dieron información. Ante esta situación, llegó a la sede de la EPS esperando una respuesta. “La salud es un derecho y no pueden seguir negándolo”, comentó.
Tutelas, desacatos y cierres constantes

Edulfo Solano Mejía, usuario de la Nueva EPS y participante en la protesta, indicó que la entidad ha cerrado en repetidas ocasiones durante el año por los mismos problemas. Denunció además la existencia de tutelas incumplidas y desacatos judiciales, como en el caso de la familia Blanquiceth, a cuya madre se le ha negado un medicamento de alto riesgo pese a órdenes claras de un juez.
Solano explicó que muchos tratamientos solo se entregan tras interponer acciones legales. Contó un caso en el que sensores para monitorear la glucosa fueron negados inicialmente y solo suministrados por orden judicial. “Si no se tutela, no entregan nada”, afirmó el usuario, residente del barrio Centro.
Reclamo ciudadano y cierre de la sede
A la protesta también se sumaron ciudadanos no afiliados, como Jimena Josefina Barros, quien manifestó su solidaridad con los pacientes. Denunció que actualmente la Nueva EPS no tiene contrato con ninguna farmacia, lo que deja todos los medicamentos pendientes para el próximo año, una espera que considera inaceptable.
La manifestante señaló que la sede permanece cerrada desde las 4 a.m., impidiendo el ingreso de empleados como medida de presión. Los protestantes advirtieron que continuarán reclamando hasta obtener soluciones, pues aseguran que el derecho a la salud no admite más aplazamientos.


