La comunidad indígena de Tocoromana, en el corregimiento de Camarones, fue escenario de una nueva jornada de limpieza de playas que reunió a habitantes, instituciones y organizaciones alrededor de una tarea común: retirar residuos y proteger los ecosistemas marino-costeros de esta zona de Riohacha.
La actividad correspondió a la Tercera Jornada de Limpieza de Playas, convocada por Wind Hope Association y Petrobras, y permitió intervenir diferentes puntos donde se evidenciaba acumulación de plásticos, desechos y otros materiales que podían afectar la calidad ambiental de la playa.
Durante el recorrido, los participantes recolectaron residuos sólidos y realizaron acciones orientadas a recuperar espacios de uso comunitario, reducir posibles afectaciones sobre la fauna y mejorar las condiciones del entorno costero.
CorpoGuajira acompañó la actividad
CorpoGuajira participó en la jornada como parte de las acciones de educación ambiental y participación comunitaria que desarrolla en diferentes sectores de La Guajira.
El propósito fue acompañar a la comunidad en una actividad que no se limitó a retirar basura, sino que buscó promover prácticas responsables frente al manejo de residuos y generar mayor conciencia sobre la importancia de mantener limpias las playas.
A la iniciativa también se vincularon Ecopetrol, la Armada de Colombia, AUNAP, InterAseo, la Alcaldía de Riohacha y otras organizaciones aliadas, que sumaron esfuerzos durante las labores realizadas en Tocoromana.
Plásticos y residuos entre los elementos retirados
Las imágenes de la actividad muestran residuos acumulados en varios sectores de la playa y a los participantes realizando su recolección y disposición.
Este tipo de desechos puede permanecer durante largos periodos en los ecosistemas costeros y convertirse en una amenaza para especies marinas y aves, además de deteriorar espacios que tienen importancia ambiental y comunitaria.
Por esta razón, la jornada también sirvió para insistir en la necesidad de evitar que los residuos lleguen nuevamente a estos lugares y promover hábitos de disposición adecuada entre habitantes y visitantes.

Una responsabilidad que continúa después de la limpieza
La participación de la comunidad fue uno de los componentes centrales de la actividad, teniendo en cuenta que Tocoromana mantiene una relación directa con el mar y depende de las condiciones naturales de su entorno.
Luego de esta tercera jornada, el reto será mantener acciones permanentes que ayuden a evitar nuevos puntos de acumulación y permitan conservar las playas en mejores condiciones.
La actividad dejó así un mensaje dirigido tanto a instituciones como a ciudadanos: la protección de los ecosistemas marino-costeros requiere trabajo conjunto y prácticas cotidianas que impidan que los residuos terminen nuevamente en el mar o sobre las playas de La Guajira.


