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Cierre de la frontera: los latinos serán los más afectados por las deportaciones

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Un memorándum enviado a los agentes fronterizos de San Diego (California) revela las nacionalidades de los migrantes que tienen más posibilidades de ser repatriados

La orden ejecutiva emitida por la Administración Biden la semana pasada, que suspende la entrada a Estados Unidos de los inmigrantes que crucen ilegalmente la frontera sur, ha disparado las deportaciones y en consecuencia los vuelos de repatriación. En el documento publicado por la Casa Blanca se lee que el Departamento de Seguridad Nacional habría deportado este año a 750.000 migrantes, la cifra más alta registrada durante un año fiscal desde 2010, pero se desconocen cuántas deportaciones se han producido desde la entrada en vigor de las nuevas medidas.

El boicot de los republicanos en el Senado al proyecto de ley que estimaba el gasto de 14.000 millones de dólares en materia migratoria ha puesto al Gobierno de Biden frente a la escasez de recursos tanto económicos como logísticos para atender la crisis en la frontera. Además, el decreto presidencial carece de un reglamento para su ejecución. Esta situación ocasiona que algunos migrantes tengan más posibilidades de ser deportados que otros, como quedó en evidencia con el memorándum enviado a agentes fronterizos de San Diego (California) a quienes se les instó a liberar o arrestar inmigrantes según su nacionalidad.

La orden puntual para migrantes de Cuba, Nicaragua, Haití y Venezuela, que son naciones con la opción de ingresar a Estados Unidos de forma legal a través del parole humanitario, es deportación inmediata o retiro voluntario, una opción que les permite salir de Estados Unidos sin el estatus de deportado. Este también es el caso de El Salvador, Honduras, Guatemala y México.

Los vuelos de repatriación a Centroamérica son habituales así como el traslado de inmigrantes mexicanos hasta la frontera. Según registros de la organización Witness at the Border, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) realizó 679 vuelos de repatriación entre enero y mayo de este año. El 60% de los mismos tuvo como destino Guatemala y Honduras. También se contabilizaron vuelos a Colombia (46), Ecuador (42) y Perú (12).

Las familias de migrantes provenientes de Colombia, Perú, México, El Salvador, Guatemala, Honduras y República Dominicana que sean detenidas en la frontera podrán ser deportadas a través del programa de deportación acelerada de familias.

Si alguno de los inmigrantes es liberado bajo el amparo del Programa Alternativo de Detención (tras el pago de una fianza y la colación de un monitor que rastrea sus movimientos), ello no lo deja exento de una posible deportación, pero tendrá el beneficio de permanecer en el país mientras recibe la cita para presentarse ante el juez que determinará su situación. El criticado decreto migratorio de Biden apunta que los inmigrantes que expresen “un miedo razonable” de volver a sus países podrán entrevistarse con un agente para conseguir que se suspenda su repatriación, pero no el asilo.

En este año electoral, las liberaciones como las antes mencionadas se definen bajo las prioridades de la Admistración Biden, y el foco de expulsar a todos aquellos extranjeros que representan una amenaza a la seguridad nacional, pública o fronteriza de Estados Unidos.

El citado memorándum establece que todos los migrantes del hemisferio oriental deberán ser liberados, exceptuando los adultos solos de países como Georgia, Moldavia, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán, a quines no les permitirá ingresar al país o pedir asilo. Serán entregados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para su deportación.

El documento, que en este apartado va en contra de la propia orden ejecutiva de Biden, categoriza a los inmigrantes como “difíciles” de expulsar debido a la falta de convenios migratorios o de buenas relaciones diplomáticas con sus respectivos países, pero la razón también es económica. El costo de los vuelos de repatriación a estas naciones es mucho más alto. Los datos de Witness at the Border indican que entre enero y mayo de este año solo hubo 10 vuelos de deportación a África y uno a China, pese a que más de 13.000 inmigrantes de este país han sido arrestados en la frontera sur.

Tomado de: https://elpais.com/us/migracion/2024-06-12/cierre-de-la-frontera-los-latinos-seran-los-mas-afectados-por-las-deportaciones.html

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