La serie de bloqueos que hoy tienen a la empresa Cerrejón paralizada está afectando no solo la explotación y exportación del carbón, también el suministro de insumos esenciales y hasta el abastecimiento de agua potable a comunidades. La situación ya golpea a más de 13.000 trabajadores y sus familias, afecta la continuidad de proyectos sociales y amenaza con generar un impacto de gran escala en la economía regional y nacional.
Actualmente, la empresa reporta dos bloqueos activos: uno en la mina y otro en la vía férrea, y hasta hace dos días, el miércoles fue levantado un bloqueo que se extendió por dos días en la entrada principal de las instalaciones, y la semana pasada se registró un cierre de cuatro días en el corredor férreo.
“Es muy preocupante la situación que enfrentamos, estos hechos no solo afectan el desarrollo de nuestras operaciones, sino que ya están generando desesperación en comunidades, trabajadores y autoridades”, expresó Luis Marulanda, vicepresidente de Asuntos Públicos y Comunicaciones de la compañía.
La tensión llegó a otro nivel esta semana, cuando un trabajador de Cerrejón fue agredido al intentar ingresar a su jornada laboral. El empleado se encuentra fuera de peligro y bajo observación médica, la empresa rechazó de manera categórica cualquier hecho violento que ponga en riesgo la integridad de trabajadores, contratistas y comunidades.
La empresa advierte que la parálisis afecta los proyectos de inversión social que desarrolla en comunidades, además de impactar directamente en la economía del departamento y del país.
Cerrejón asegura mantener la disposición al diálogo y llamó a que cesen las vías de hecho. “Respetamos el derecho a la protesta social, pero rechazamos las vías de hecho, porque estamos convencidos de que el camino siempre será el diálogo y la colaboración abierta y pacífica con las comunidades”, puntualizó Marulanda, al tiempo que agradeció los mensajes de respaldo recibidos de juntas de acción comunal, autoridades y líderes comunitarios.


